Niños que ayudan en las tareas del hogar podrían convertirse en adultos exitosos

Hacer las tareas domésticas es una responsabilidad que todos los miembros de la familia deben asumir, especialmente cuando se trata de los más pequeños.

Definitivamente, lavar los platos no es una tarea divertida, ninguna persona, mucho menos que un niño, quiere pasar 20 minutos de su vida lavando platos en lugar de jugar o mirar un dibujo animado.

Involucrar a los niños en las tareas domésticas es una forma muy sencilla y práctica de inculcarles responsabilidad desde una edad temprana.

Además, les ayuda a ser más organizados en el futuro, mientras que les enseña a seguir las reglas y les ayuda a obtener independencia y autonomía.

Pero lo que muchos padres no saben es que permitir que los niños participen en algunas tareas domésticas también afecta su éxito al futuro.

Asumir responsabilidades a una edad temprana favorece el éxito en la edad adulta.

Para llegar a estas conclusiones, los científicos analizaron diferentes aspectos de la vida de 84 niños en cuatro períodos diferentes: a los 3 y 4 años, 9 y 10 años, 15 a 16 y, finalmente, a 20 años.

Los resultados mostraron que los jóvenes tenían un factor en común: todos habían empezado a involucrarse en tareas domésticas a la edad de 3 o 4 años.

Al llegar a la adultez, estos niños tenían mejores relaciones con sus amigos y familiares, no consumían drogas, terminaron sus estudios satisfactoriamente y contaban con un trabajo cualificado.

En cambio, los jóvenes que no se habían involucrado en las actividades domésticas en la infancia o que lo habían hecho tardíamente no eran tan exitosos.

Ayudar a las tareas domésticas desde una edad temprana actúa como un tipo de entrenamiento para la vida futura.

A través de estas pequeñas tareas, los niños reciben responsabilidad y disciplina, y aprenden el valor del esfuerzo y el sacrificio.

“Los quehaceres, sacar la basura, lavar su ropa, los niños se dan cuenta de que tengo que hacer el trabajo de vida para ser parte de la vida”.

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